martes, 10 de mayo de 2011

Carreras de galgos

carreras de galgos

Las carreras de galgos como deporte derivaron de las cacerías con galgos. Estos perros fascinaron a las personas con su gran determinación para perseguir a sus presas y su impresionante velocidad. Esta fascinación genero un gran interés por estos animales, el cual aun hoy en día se mantiene.
De esta fascinación e interés generados por la casería con estos perros, se dio el origen de las carreras de galgos, que para muchos es un deporte mientras que para otros no es más que una forma de explotación animal, principalmente las personas que están relacionadas con sociedades protectoras de animales por ejemplo.

El proceso de evolución de la caza con galgos a las carreras dio origen a diversas variantes en la actualidad. Las más populares son las carreras con galgos empleando una liebre electrónica, las cuales son efectuadas en canódromos similares a los hipódromos y durante las cuales varios perros persiguen sin parar a la liebre electrónica. Es la típica imagen de carreras de galgos que aparece en series de televisión y películas de Hollywood en las cuales hay gran cantidad de personas apostando por los perros de forma similar a como se hace con los equinos.

Hay otro tipo de carreras de galgos en el cual únicamente dos perros corren detrás de una liebre real mientras son calificados por jueces que observan detenidamente mientras es realizada la persecución. Aunque esta actividad se describe como una carrera, es más bien un tipo de caza deportiva con galgos, por lo cual no será considerada en este libro.

Si bien en la actualidad existen diversas razas de galgos, cada una de las cuales tiene sus ventajas y desventajas, es mucho más común que se efectúen empleando perros de la raza greyhound, porque son los más rápidos y bastante resistentes al mismo tiempo. Gracias a esto, las carreras son mucho más emocionantes y vistosas.

La vida del perro de carreras

En la mayoría de los casos, los galgos empleados en las carreras son criados por una industria multimillonaria que busca crear campeones que entretengan al público. Para aquellos animales que no cuentan con las condiciones para correr, les espera una vida de abandono, o incluso son eliminados, si bien algunos cuentan con la suerte de ser vendidos a precios muy bajos o regalados a las sociedades protectoras de animales.
Para los galgos que demuestran condiciones adecuadas para las carreras, la vida que les espera está llena de duros entrenamientos y largos descansos en sus perreras. Estos no son animales de compañía, son perros deportistas por lo cual durante su vida útil en las carreras no se les trata como mascotas. Los perros de carreras son sacados de sus perreras únicamente para que entrenen, corran, para ser revisados por el veterinario y en general solo cuando es muy necesario.

Los galgos de carreras se entrenan para correr detrás de una liebre electrónica la cual recorre el borde interno de la pista. Para cualquier espectador se hace evidente que estos animales disfrutan de la competencia y no son forzados a correr, por el contrario lo hacen por gusto. Esto no es extraño, ya que el impulso de presa es muy fuerte en todas las razas de galgos y correr es una de las actividades que más les gusta. Esto viene de sus ancestros los lobos que son cazadores por excelencia.

No obstante, a pesar de que los galgos disfrutan de estas competencias, no es raro que durante las mismas sufran de lesiones, en algunos casos simples, como un simple estirón que normalmente sana rápido u otras realmente graves. Hay que recordar que el galgo es capaz de alcanzar grandes velocidades, lo cual unido a su contextura ligera hace que las caídas puedan tener consecuencias muy serias, pudiendo producirse esguinces, fracturas y dislocaciones. Por ejemplo si un galgo que está corriendo a toda velocidad, colisiona contra un objeto solido, puede llegar a morir de tal impacto.

Por otro lado, el desgaste físico que sufren los galgos durante estas competencias es muy alto, por lo cual la vida útil de estos animales es corta. Se sabe que el trabajo físico extremo puede ocasionar en algunos casos la muerte del can, sobre todo cuando los ejercicios se realizan en altas temperaturas.
Claro está, esto puede ocurrir en cualquier actividad física intensa en que participe el perro, sin embargo en otros deportes caninos como el agility, el guía tiene control completo sobre la actividad que realiza el perro, por lo cual puede detener al perro en el momento que lo crea necesario. Por su parte los galgos de carreras llegarán a correr detrás de la liebre electrónica mientras esta se está moviendo, ya que es lo que les manda su instinto, por lo cual no pararan hasta que la alcancen o se detenga.

Una vez que los galgos de carreras acaban su vida útil, la cual normalmente dura un promedio de dos años y medio, para sus dueños se convierten en una carga ya que no generan ingresos y producen solo gastos. Por tal motivo los dueños buscan deshacerse de ellos o emplearlos de modo que aun le den ganancias. Algunos galgos son abandonados, otros son vendidos a laboratorios para experimentos médicos de vivisección, y otros simplemente son asesinados. Los que tienen suerte son retirados y empleados como sementales.
Debido a estas prácticas tan crueles, se han se han creado sociedades protectoras de animales que se encargan de adquirir esos perros y ponerlos en adopción. Tristemente, los datos indican que solamente un pequeño porcentaje de los galgos de carrera son adoptados después de finalizar su carrera deportiva.

Problemas con las carreras de galgos

Yendo más allá de las opiniones a favor y en contra de las carreras de perros, la realidad es que los maltratos a que son sometidos estos animales son una realidad, lo cual ha causado complejos problemas éticos y prácticos que cada vez son más evidentes y que han creado controversia en algunos países.

Por ejemplo, hay que mencionar que la crianza de perros para carreras se hace de forma masiva por lo cual se producen muchos más animales de los que se necesita. Esto causa que aumente la sobrepoblación de perros callejeros ya que los galgos que no cumplen con los requerimientos terminan abandonados, muertos o empleados para fines crueles por sus dueños. Estos galgos abandonados que terminan uniéndose a la población de perros callejeros contribuyen a fomentar problemas de insalubridad en algunos lugares, sin contar con el hecho de lo cruel que es esta práctica.

Por otro lado, los métodos empleados para deshacerse de los galgos que no son competitivos, como los animales lentos, lesionados, agresivos, etc., normalmente son muy crueles. Hay que recordar que para muchos propietarios estos animales son una forma de negocio y cuando ya no les resultan provechosos económicamente, buscan la forma de ganar dinero como sea, o al menos no perder más. No se toma en cuenta que son seres vivos y merecen respeto, por lo cual se emplean estos métodos que chocan contra las normas más básicas de moral.

Es un hecho que si la industria de carreras de perros desea seguir funcionando durante muchos años más, debe reformular sus prácticas de cría y mantenimiento y retiro de los galgos. En caso de que esto no ocurra, tarde o temprano esta práctica llegará a desaparecer ya sea por la prohibición del estado o por los mismos aficionados que dejarán de asistir a las carreras y apostar por las crueles prácticas de los dueños que ya han sido dadas a conocer.

Los Galgos

Los galgos son razas de perros de cacería los cuales destacan por su tremenda velocidad y agilidad. Para capturar a sus presas estos perros hacen uso de su velocidad, la cual coloca a algunas razas de galgos, entre los animales terrestre más rápidos del planeta, solo superados por unos cuantos como el guepardo.
Si bien existen razas de galgos con tamaños y apariencias diferentes, a nivel general su estructura física está determinada por la función original para la que fueron creados, es decir la cacería de animales veloces como los ciervos y las liebres.

Debido a esto, los galgos poseen un cuerpo largo, de constitución fina y delgada. Sus patas son largas y finas, pero al mismo tiempo fuerte, además su cola alargada les ayuda a estos perros a maniobrar cuando corren a gran velocidad.

Por su parte, la cabeza es alargada y delgada, siendo su forma poco común en otras razas de perros domésticos. A esta forma se le conoce como cabeza dolicocéfala. La forma delgada de la cabeza de los galgos hace que parezca que es más alargada de lo que es en realidad.
Actualmente están reconocidas de manera oficial diez razas de galgos:
  • Galgo afgano (lebrel afgano, perro afgano). 
  • Saluki
  • Lebrel ruso para la caza (Borzoi).
  • Galgo irlandés (Irish Wolfhound).
  • Lebrel escocés (Deerhound).
  • Galgo español.
  • Greyhound.
  • Whippet.
  • Pequeño lebrel italiano.
  • Galgo húngaro.
  • Azawakh.
  • Lebrel Polaco.
  • Galgo árabe (Sloughi).

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