miércoles, 11 de febrero de 2015

Filtración en los acuarios





Si un acuario cuenta con un sistema adecuado de filtración, no es necesario que el aficionado también incluya un aireador, puesto que el filtro ya proporciona esta función. Los filtros para acuario pueden ser externos o interiores, de petaca, de esponja, de fondo, de mochila, etc. El hecho es que existe una gran variedad de modelos, y cada uno cuenta con sus distintas ventajas y desventajas en aspecto como tamaño, costo y eficiencia.

Dada la cantidad de modelos existentes, no vamos a analizar las características de cada uno sino que vamos a ver la manera en que se realiza la filtración del agua. De esta manera, cada persona podrá analizar posteriormente que es lo que necesita su acuario. La filtración en los acuarios tiene los siguientes fines: 
  • Eliminar gases peligrosos disueltos en el agua como el amoníaco. 
  • Eliminar los materiales suspendidos como excrementos, restos de comida y otros similares. 
  • Eliminar los restos de medicamentos que han podido quedar en el acuario después de someter a uno de los peces a tratamiento. 
  • Eliminar compuestos químicos peligrosos, o crear un sustrato ideal para que las bacterias transformen un tipo de compuesto llamado nitritos, de tal manera que puedan ser asimilados por las plantas del acuario. 
  • Eliminar ciertos compuestos que dan una coloración al gua y que pueden ser nocivos para los peces.

Forma en que funcionan los filtradores

La filtración del agua puede realizarse por una variedad de medios incluyendo: 
  • Filtración mecánica: El agua atraviesa una serie de materiales que sirven como filtros, como por ejemplo lana de poliéster o esponja, los cuáles atrapan las partículas sólidas. 
  • Filtración biológica: El agua atraviesa un medio que contiene bacterias nitrificantes, las cuáles convierten el amoniaco en nitritos, los cuáles a su vez son transformados en nitratos que las plantas del acuario pueden absorber. 
  • Filtración química: El agua es conducida a través de un medio, como las zeolitas o el carbón activado, que se encargan de absorber los gases y otras sustancias disueltas en el agua. 

Usualmente, estos tres sistemas tienen la tendencia coincidir. Por ejemplo, un filtro que utilice esponja o gravilla (filtro mecánico) también puede servir como sustrato de bacterias nitrificantes. Lo mismo puede suceder con el carbón activado y las zeolitas. Las plantas del acuario actúan en los tres niveles, y el sustrato de la pecera brinda un filtrado biológico y mecánico.

No obstante, para que ocurra la filtración biológica el agua debe contener un nivel elevado de oxígeno, ya que las bacterias nitrificantes consumen oxígeno y lo necesitan para realizar sus procesos.

Sin importar el sistema de filtración utilizado, el agua que sale del filtro también puede utilizarse para agitar la superficie del acuario y oxigenarlo. Si el filtro está colocado en el exterior y el agua ingresa por medio de un tubo con múltiples orificios, la oxigenación es aún más efectiva ya que el agua se expone al aire mientras cae a la pecera.

Peces que proceden de aguas relativamente lentas como los guppys, por ejemplo, no necesitan demasiado movimiento ni un nivel elevado de oxígeno. Por esta razón, se debe colocar la toma del filtro de tal manera que succione el agua justo arriba del fondo, ya que es ahí donde se acumulan más desechos y el agua presenta menos oxigenación

Mantenimiento del filtro

El filtro debe ser limpiado regularmente, ya que de lo contrario podría acumular demasiada suciedad y perdería su efectividad. Además, podrían desarrollarse bacterias anaerobias en el interior, lo que pondría en peligro a los peces.

Sin importar el filtro que se utilice, la persona debe realizar cambios de agua parciales de modo constante, ya que ningún sistema de filtrado es 100% eficiente.

0 comments:

Publicar un comentario