viernes, 20 de abril de 2012

¿Como tratar con conejos tímidos y agresivos?


agresividad en el conejo

Existen conejos que han desarrollado temor a los humanos, por causas muy diversas como el desconocimiento, poco contacto con los seres humanos, malos tratos de parte de estos, malas experiencias, etc. Es importante que si un conejo se muestra temeroso, no debemos obligarlo a estar cerca nuestro, mucho menos agarrarlo si notamos que sus ojos se salen de las orbitas, se le nota asustado o patalea.


Con paciencia llegará el día en que podamos hacer esto, pero mientras tanto debemos tratar de no forzarlos ya que esto solo empeorará las cosas. Las señales que dan los conejos pueden ser muy sutiles, sobre todo si estos son tímidos o temerosos. El primer paso para ganarse la confianza de un conejo de estos es simplemente ignorarlos al inicio. Aunque esto suene raro, la realidad es que para un conejo con miedo es imposible ignorar a la persona, por lo tanto siempre estará atento a lo que haga la persona hasta darse cuenta que no representa un peligro para él. Cuando el animal se llegue a comportar como si el dueño no estuviera es porque considera que este no es un predador y no representa ningún peligro, aunque sea a la distancia.

Para llegar a este punto comenzaremos dejando que él salga de la jaula por su cuenta, cuando se sienta más cómodo y seguro. Para esto nos sentamos en el suelo a una distancia de 2 a 3 metros de la jaula para no asustarlo. Al mismo tiempo evitamos hacer movimientos bruscos dejando que sea el conejo el que se acerque a nosotros. Probablemente las primeras veces el animal se nos acerque y luego salga corriendo, aunque con el paso del tiempo se nos acercará cada vez más, llegando incluso a tocarnos o a subirse en nuestro regazo.

Si le dejamos investigar y le demostramos que somos inofensivos, podemos tratar de acariciarlo cuando se nos acerque, en caso de que salga corriendo volveremos a hacer como al inicio. Si en cambio se queda quieto y se deja tocar, habremos conseguido un avance importante, sin embargo es fundamental que se sienta libre y que en caso de sentir temor puede escaparse de debajo de nuestra mano.  Una forma de fomentar que se nos acerque es con comida, pero no debemos de usar siempre este recurso ya que acabará acostumbrándose a acercarse a nosotros esperando alimento.

Conejos agresivos

Normalmente la gente cree que todos los conejos son animales sociables, divertidos y cariñosos pero en algunos casos se encuentran con un animal nervioso, que gruñe y que nos ataca con sus patas delanteras y sus dientes afilados. Esto aunque pueda parecer extraño no es algo fuera de lo común, sin embargo los dueños no deben perder las esperanzas cuando esto ocurre. Es claro que un conejo agresivo puede asustar un poco ya que muerden con fuerza y también pueden causar daño con sus uñas. Por lo tanto es importante tener en mente unas nociones básicas.
·         Ningún conejo nace agresivo por si solo, este es un problema de comportamiento, no de carácter genético el cual con paciencia puede ser corregido.
·         Aunque podamos pensar lo contrario, un conejo agresivo no nos odia, más bien nos tiene miedo.
·         Únicamente el dueño puede resolver el problema de su conejo y no debe pensar nunca que este se va a solucionar por si solo. Es el dueño el que debe cambiar ciertas cosas para lograr un cambio en el comportamiento del animal.
·         Jamás aplique castigos físicos a su conejo, ya que esto solo empeorará la situación. El conejo debe entender que está en un ambiente seguro en el cual nadie le hará daño. La verdad es que en la mayoría de las ocasiones los conejos agresivos son animales muy inteligentes y con un fuerte instinto que usan ese comportamiento para expresarse. Una vez que ambos aprendan los límites mutuos y los respeten, la agresividad se transformará en afecto y en energía.
Si queremos corregir el comportamiento agresivo de nuestro conejo debemos entender el origen de esa conducta. Para esto a continuación se incluyen comportamientos comunes que manifiestan los conejos con conductas agresivas:
·         Muerde los tobillos del dueño y da vueltas a su alrededor cuando se levanta o entra a la habitación, al mismo tiempo se muestra agresivo y ataca si ningún motivo. La causa de esto se debe al comportamiento sexual del conejo, es decir que se siente frustrado sexualmente y está tratando de cortejar a su dueño. Si bien al principio el comportamiento puede resultar gracioso con el paso del tiempo es molesto ya que el animal puede llegar a causar daño. La castración del animal suele eliminar esta conducta.
·         El conejo nuevo que llega a la casa muerde a las personas que tratan de tocarlo o agarrarlo. Cuando llevamos al conejo por primera vez a la casa lo primero que queremos hacer es acariciarlo, sin embargo este lo que hace es salir corriendo y mordernos si lo perseguimos. La realidad es que tiene miedo, no es que nos odie o no le gustemos. Primero que todo, su visión cercana no es demasiado buena y cuando ve que algo a lo que no está acostumbrado se acerca con rapidez a su cabeza lo primero que hará es tratar de huir por el miedo. Por este motivo el dueño debe ir despacio y tenerle paciencia. Cuando podamos ponerle una mano sobre la cabeza (lejos de su nariz), presionamos esta hacia abajo con suavidad (es un acto de dominancia), con lo cual le indicamos al conejo que somos el animal dominante de la casa, pero no tenemos la menor intención de causarle ningún daño.
·         El conejo que normalmente es agradable y simpático cambia radicalmente cuando está dentro de su jaula y se vuelve agresivo de modo que no permite que nadie meta la mano en ella. Este comportamiento se vuelve a la territorialidad innata de los conejos, ya que estos consideran que la jaula es su territorio y hay individuos que lo defienden con más fuerza que otros. Esto debe ser respetad por lo cual no trate de agarrarlo cuando está en la jaula, simplemente ábrala y deje que el salga cuando quiera. Al cabo de unas semanas puede tratar de tocarlo cuando está en la jaula, pero no toque sus cosas ni las tome, simplemente acaricie su cabeza y presiónela con suavidad hacia abajo para que entienda que quien domina es usted y no él. En caso de que no se resista, acarícielo un rato, háblele con un tono suave y déjelo tranquilo hasta el día siguiente durante el cual debe repetir el ejercicio. Con el paso del tiempo el conejo asociará la mano del dueño con las caricias y no como una forma de invasión a su territorio.
·         En ocasiones el conejo puede enfadarse y darnos pequeños mordiscos. En estos casos la intención del animal no es causar daño sino darnos a entender que tenemos que apartarnos de su camino, que no le impidamos morder un mueble de la casa, que le dejemos subir a la cama o algo similar. Es una manera que tiene el conejo de comunicarse con nosotros aunque nos puede causar daño. Para darle a entender esto el dueño puede gritar cada vez que lo muerda el conejo, el cual probablemente se sorprenderá y con el tiempo aprenderá a asociar el grito con el dolor y deje de morder. Otra solución es poner una mano sobre la cabeza del conejo y empujarla suavemente hacia el suelo, dándole a entender que usted es el que manda y que por lo tanto no puede hacer lo que le dé la gana.


Agresividad asociada al celo

En caso de que el conejo no esté esterilizado, probablemente el comportamiento agresivo se deba a su instinto de territorialidad. En su entorno natural, el conejo es un animal con un fuerte instinto territorial el cual suelen defender con bastante fuerza. Algunos conejos domésticos aún conservan esos instintos muy arraigados y pueden presentar ese comportamiento en casa, en donde consideran que la habitación donde viven o su jaula es su territorio. Esta agresividad asociada al territorio puede ser disminuida significativamente si se castra o esteriliza al conejo ya que de esta manera bajan los niveles de hormonas que determinan mucho del comportamiento escondido del animal.

Cuando el conejo entra en la adolescencia, las hormonas hacen su aparición, y el animal puede entrar en una etapa en la cual se transforman y pueden tener comportamientos nuevos que incluso nos pueden desconcertar sobre todo al inicio y si no estamos preparados. Normalmente la adolescencia comienza a los 3 meses en las razas enanas, si bien en ocasiones el ciclo de celo les viene hasta los 4.5 meses. El incremento hormonal más importante tiene una duración de un año, periodo después del cual lo más probable es que el animal se calme, si bien nunca tendrá el mismo carácter que tenía cuando era apenas una cría.

En la mayoría de los casos, los conejos abandonados tienen una edad de 5 a 12 meses.  Esto se debe en parte a que la novedad de la nueva mascota ha terminado para sus dueños. Así mismo esto se debe al cambio repentino de carácter ya que pasan de ser animales fácilmente controlables a ejemplares sucios, menos tratables e incluso “malos”. De repente empiezan a escarbar, gruñir, arañar y a veces hasta morder por lo cual en muchos casos son abandonados o regalados, sobre todo por personas que no entienden que se trata de una etapa normal de la vida del conejo y no una enfermedad de la misma forma que ocurre en el ser humano. Los dueños cansados de lidiar con la situación deciden abandonarlo o lo que es peor sacrificarlos.

El dueño tiene que tratar de entender que se trata solo de una fase, y si él y el conejo logran atravesar la adolescencia de este sin mayor problema, al final el animal volverá al buen comportamiento y la paz regresará a la casa. Los cambios de conducta durante la adolescencia se relacionan de forma directa con la sexualidad y pueden incluir rodearnos, tratar de montar, orinar en aspersión, cavar, cambios bruscos de humo, pelear con otros animales con quienes antes se llevaban bien, etc. Para eliminar este comportamiento la solución es sencilla, la castración/esterilización del animal. Los conejos pueden ser castrados a partir de los 4 meses o cuando desciendan los testículos, mientras que en el caso de las hembras se puede hacer a partir de los 6 meses.

Los efectos de este procedimiento no se observarán de forma inmediata, ya que primero el cuerpo del conejo debe eliminar las hormonas que aun queden en el organismo, lo cual en los machos puede tomar 1 mes y en las hembras unos 6 meses. Si bien la cirugía no es una cura inmediata en ocasiones es necesaria para poder sobrellevar la adolescencia. El dueño no debe preocuparse ya que la esterilización o producen problemas fisiológicos y de conducta en el animal. Esta constituye una mejor solución a sacrificar o abandonar a un conejo por mal comportamiento. Muchos conejos son sacrificados diariamente y  abandonados en calles y campos sin ninguna esperanza de supervivencia. El asesinato o abandono no son métodos aceptables para lidiar con estos pobres animales.


Agresividad asociada al entorno

En ciertos casos aún un conejo castrado/esterilizado puede mostrarse agresivo lo que significa que las causas son otras. Si acaba de llevar el animal a la casa, puede que esté muy estresado por el cambio, o pudo haber tenido malas experiencias cuando era más joven, antes de llegar a sus manos. Tambien puede que no haya tenido mucho contacto con los humanos y por eso les tiene miedo. Si el animal ataca en estos casos, la persona puede ponerse guantes para que los mordiscos no causen ningún daño. Si no hacemos esto cuando tratemos de agarrarlo seguramente lo haremos con miedo y vacilantes lo cual los conejos pueden captar con facilidad, lo cual solo aumentará su temor. Al tener guantes puestos el mordisco del conejo no nos producirá daño y no gritaremos ni nos sobresaltaremos y principalmente no los soltaremos de golpe, lo cual le podría ocasionar un tremendo susto al animal.

Primero que todo debemos investigar que es lo que asusta al conejo, por ejemplo el ruido de pasos, sonidos extraños, las voces de las personas, etc. Segundo hay que hacerle entender al animal que sea lo que sea lo que le produce temor, no le hará ningún daño. Para esto hay que ser comprensivo y hablarle con suavidad como si no estuviera pasando nada para que entienda que no está pasando nada extraordinario y mucho menos amenazante. Siempre salude al conejo de forma efusiva y nunca le grite cuando se ponga agresivo, más bien sonría y conserve el buen carácter, el conejo notará esto.

También puede tratar de acariciarlo con suavidad mientras le habla con calma, de tal modo que el animal entre en el mismo estado. Con algunos conejos bastante agresivos el dueño puede sentir miedo ya que son capaces de morder con fuerza, por lo cual es conveniente usar pantalones largos, zapatos cerrados y guantes para no temer a los mordiscos. De esta forma la persona podrá actuar como si los mordiscos no fueran nada para ella. Cuando crea que el conejo lo va a morder trate de poner una mano sobre la cabeza el animal y empújela hacia abajo suavemente, pero trate de mostrarse calmado a la vez hablándole de manera tranquila. Con esto el conejo verá que usted es el que manda pero no es peligroso para él.

Como muchos animales, los conejos actúan de acuerdo a patrones de conducta establecidos, por lo cual los dueños deben tratar de cambiar aquellos poco deseables. Hay que darles a entender que si nos acercamos a ellos no es porque deseamos comerlos, sino para jugar con ellos, darles de comer, mimarlos, etc., de manera que asocien nuestra presencia con cosas buenas. Por supuesto que los conejos no cambian de un día para otro, sin embargo no debe desesperarse ya que pueden pasar incluso semanas antes de que el animal muestre más señales de confianza hacia usted. Piense que no solo está cambiando su relación con usted, sino también su relación con el resto del mundo de tal modo que entienda que no necesita vivir en estado constante de miedo  y tensión por todo lo que lo rodea.

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