sábado, 24 de marzo de 2012

¿Cómo cambiar el mal comportamiento del loro?



Quienes han tenido loros como mascotas saben que en ocasiones puede ser una experiencia frustrante y agotadora. Estos animales debido a su naturaleza y carácter particular necesitan de adiestramiento desde edad temprana. No es raro que un loro le cause problemas a un dueño inexperto y que incluso le haya dado una que otra mordida bastante dolorosa. También puede ocurrir que otro miembro de su familia o un visitante se acercan demasiado al ave y creen que es un animalito inofensivo hasta que de repente sufren el ataque del loro sin ninguna razón aparente. Si bien esto es algo relativamente común, no tiene que ser forzosamente de esta manera.

En su ambiente natural los loros viven en las grandes selvas y bosques por todo el mundo en grandes bandadas formadas por decenas de ejemplares. Aún los ejemplares criados desde su nacimiento en cautiverio conservan ciertos instintos que los hacen actuar de acuerdo a patrones de conducta específicos. En algunos casos estos patrones pueden resultar molestos para las personas, pero pueden ser cambiados por medio del entrenamiento y la perseverancia. Desafortunadamente muchos dueños de loros no entienden esto y no le tienen paciencia a su mascota llegando a maltratarlas y abandonarlas o en el mejor de los casos nunca comienzan el entrenamiento. Estas personas creen que por su naturaleza salvaje es normal que el animal pase todo el día gritando y trate de morder a todas las personas que se le acercan, el dueño incluido. Hay que entender que esto no es aceptable, el comportamiento negativo del loro puede ser corregido. 

Actualmente muchos de los loros domésticos han nacido y vivido en jaulas y nunca han tenido que emplear sus instintos naturales para la supervivencia. Por esto han vivido toda su existencia alrededor de los seres humanos que han velado por sus necesidades por lo cual no han necesitado de su agresividad para vivir. Si un loro comienza a comportarse de forma agresiva, se debe seguramente a la falta de un debido entrenamiento. Esto significa que si deseamos corregir la gritería excesiva y la tendencia del loro a morder a las personas, lo que se necesita es un entrenamiento intensivo para disciplinar a nuestra mascota. Como animales inteligentes y sociables que son, los loros pueden aprender fácilmente como deben comportarse en su hogar, aunque esto depende de cada ejemplar. 

Una vez que el loro haya sido adiestrado y se hayan corregido sus problemas de comportamiento como la agresividad hacia los humanos, se convertirá en un ave más feliz y equilibrada. Al poco tiempo se observará un cambio en el humor y en la relación entre el ave y su dueño, la cual mejorará notablemente trayendo paz al hogar.

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