domingo, 12 de febrero de 2012

Alimentación de los loros jóvenes

Papilla:

Para alimentar a nuestro loro lo mejor es emplear papilla de una marca reconocida para asegurarnos de darle un producto de calidad. Lo más conveniente en este caso es que la composición de esa papilla sea la más adecuada para la especie de loro en cuestión, sobre todo en relación al nivel de grasa y proteína que necesita. Los polluelos que tienen más de 4-5 semanas deben ser alimentados unas tres veces, en la mañana, en la tarde y en la noche. Los intervalos entre cada comida deben ser de 7.5 horas, 7.5 horas y 9 horas aproximadamente.
Una vez que se inicie el cambio de alimentación a comida sólida, primero debemos eliminar el alimento del medio día, luego el de la mañana y por último el de la noche. La textura de la papilla que le damos a nuestro loro debe ser similar al de un batido de manzana, es decir debe ser cremosa y debe poder ser suministrada de forma correcta por medio de una jeringa. Así mismo debemos usar agua caliente para hacer la papilla, con el fin de evitar la formación de grumos. La papilla debe estar a una temperatura de entre 37 a 40 grados centígrados, la misma temperatura a la que se hace la papilla para los niños pequeños. 

Para preparar la papilla se usa un vaso previamente calentado con agua caliente y se coloca adentro otro recipiente al baño maría con el fin de mantener la temperatura. Así mismo, la jeringa debe ser puesta dentro del agua para que se caliente. En este punto, hay que mencionar que algunas especies de loros son más sensibles que otras a las temperaturas. Por eso, si la papilla está a una temperatura muy baja, el loro puede rechazarla, pudiendo ocurrir lo mismo si es la temperatura de la jeringa la que baja. Por su parte una temperatura muy elevada puede causarle daños en el buche al polluelo, por lo cual hay que tener cuidado.

Antes de darle de comer al ave, hay que evaluar la temperatura de la papilla de la misma manera que se hace con los niños de corta edad, es decir colocando un poco de comida sobre el dorso de la mano. En caso de que haya papilla sobrante, puede volverse a reutilizar teniendo el cuidado de mantener todos los recipientes limpios. Para alimentar al polluelo con papilla, se emplea una jeringa de plástico de unos 10 a 100 ml aproximadamente, de acuerdo a la especie de loro. Hay que tener cuidado que el embolo de la jeringa no llegue a atascarse. 

Primero se coloca al polluelo sobre unas hojas de papel periódico o de cocina que se deben cambiar cada vez. Para tomar al ave, se debe envolver la cabeza por atrás con la mano y se sujeta con los dedos pulgar e índice procurando que el cuello tienda a quedar hacia arriba (los polluelos llegan a hacer esto de manera espontánea como un reflejo).

Posteriormente se coloca la jeringa del lado izquierdo del pico, que es el lado más cómodo y se sigue el ritmo de deglución. Es conveniente tratar de no forzar al ave, siendo lo mejor seguir el ritmo con que deglute, hasta que se observe que el buche está suficientemente tenso o hasta que el loro ya no quiera comer más. Por último y con la misma agua empleada en el baño María se debe rociar un poco el pico del ave por dentro y por fuera para limpiarlo. 

Así mismo se limpia el plumaje con un pañuelo de papel en caso de que esté sucio tratando de no presionar el buche para que no regurgite la comida. Una vez al día el buche debe ser vaciado totalmente (generalmente el mayor intervalo de horas que hay entre la comida de la noche y la de la mañana ya lo provoca). Para mayor seguridad, lo más recomendable es que el buche se vacié por completo o casi por completo cada vez, en función de lo cual hay que aumentar o reducir la cantidad de papilla suministrada para favorecer este proceso.

Si al loro se le da demasiada papilla, seguramente la vomitará, lo cual en realidad no le causa mayor problema. La cantidad de papilla que se le debe dar al ave se relaciona con la capacidad del buche lo que a su vez depende de la velocidad con que crece el polluelo. El crecimiento de los loros sigue una curva de crecimiento hasta un nivel máximo, a partir del cual se va desacelerando de forma gradual. Es recomendable que el peso del polluelo se controle todos los días a la misma hora y antes de la comida con el fin de comprobar si se está desarrollando como se debe o si está afectado por alguna enfermedad, cuyo síntoma podría ser la pérdida de peso a una edad en que más bien debería ganarlo.

Cuando se realiza el cambio de alimentación a comida solida es fundamental controlar el peso para evitar una pérdida excesiva de este.

Cambio a la comida sólida:

Una vez que el polluelo esté emplumado, comienza a explorar la caja y a picar el recubrimiento de su cama. Es en este momento en que debemos comenzar a darle comida solida que puede consistir en una mezcla de semillas remojadas o germinadas, verdura, maíz tierno, fruta, papilla en un plato y otros alimentos similares. 

En este caso lo más importante es que el ave comience a comer algo solido, teniendo este proceso que ser forzado en muchas ocasiones, ya que si del polluelo dependiera, seguiría comiendo papilla el resto de su vida. Cuando se empiece a comprobar que el polluelo come sin problemas el alimento sólido, se puede ir reduciendo la papilla de la mañana y finalmente, sin ningún apuro se reducirá la papilla de la noche. En este punto volvemos a destacar que resulta muy importante que vigilemos que durante el cambio de alimentación, el peso del ave no disminuya por debajo de los niveles mínimos. Para esto se debe conocer los estándares de peso por edad para la especie a la que pertenece nuestro loro.

En caso de que el peso baje demasiado, hay que aumentar la cantidad de papilla nuevamente y seguidamente comenzar a reducirla nuevamente poco a poco. Generalmente, se considera que lo ideal es que un polluelo no llegue a perder durante esta etapa más del 10-20% del peso máximo que ha conseguido. Además, se debe renovar la comida de iniciación de acuerdo al mismo criterio horario que se siguió en el caso de las papillas. 

Los polluelos por otro lado deben ser limpiados con frecuencia y su alimento debe ser cambiado una vez que dejan de comer ya que suelen defecar sobre este. Otro aspecto que debe ser tomado en cuenta es que al mismo tiempo que se sustituye la papilla por comida sólida que está más o menos seca, es necesario brindarle agua al polluelo. 

Para esto puede emplearse un bebedero que sea fácilmente accesible dentro de la caja o bien suministrarle al ave agua tibia en sustitución de la papilla. En este caso, debe dársele el 50% del volumen de la papilla que tomaba con anterioridad.



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