martes, 6 de diciembre de 2011

Gato Habana


Historia

A pesar de su nombre, en realidad esta raza de gatos es originaria de Inglaterra y se obtuvo mediante la cruza de gatos siameses de color chocolate. Como resultado de la cría selectiva, en los años cincuenta se obtuvo una raza que conserva la esbeltez del Siamés pero sin sus extremos de coloración.
Los criadores una vez tuvieron éxito le pusieron al gato el nombre del famoso puro debido a su color. Como se sospechaba que la raza no era de origen inglés, años más tarde se le dio una nueva denominación: gato pardo castaño. No obstante en años recientes se ha vuelto a su nombre original aunque también es conocido como "Café Habano", "Habana Café", “Habana Brown” y “marrón de la Habana”.


Apariencia física

El gato Habana es un animal de cuerpo alargado y esbelto provisto de patas finas y largas las cuales cuentan con pies pequeños y de forma alargada. Su cola es larga y terminada en una punta mientras que su cabeza cuenta con una forma de cuña y tiene una nariz corta y angulada. Los ojos son oblicuos y de forma almendras, con bastante distancia entre sí. Por su parte las orejas son grandes, de forma redondeada en la punta y de color rosado por dentro.
El pelaje es corto, igualado en todo el cuerpo y muy brillante. Su coloración depende de los estándares, por ejemplo en Inglaterra se prefiere un aspecto más oriental mientras que en los Estados Unidos se prefieres un color más parecido al del Azul Ruso.



Temperamento

El carácter del gato Habana puede ser algo variable. Normalmente pueden ser animales alegres e independientes con confianza en sí mismos, de tal forma que si se juzgan por un criterio puramente humano podrían tacharse como gatos descarados y extrovertidos. Pueden llegar a encariñarse mucho con sus amos, con los cuales pueden compartir largas sesiones de juegos. A pesar de ser un gato activo, puede acostumbrarse a la vida interior. Generalmente se encariñan más con un miembro de la familia que con los demás.

Problemas de salud y esperanza de vida

Por naturaleza esta raza de gato es bastante sana. De hecho se sabe que el gato Habana cuenta con una resistencia natural a las enfermedades infecciosas del sistema respiratorio que no poseen otros gatos. Pueden llegar a vivir hasta los 17 años en algunos casos.

Cuidados específicos

Esta raza de gatos no necesita de muchos cuidados, los cuales se centran sobre todo en su pelaje el cual debe ser cepillado una vez a la semana para mantenerlo sano y libre de pelo muerto. Si bien el gato Habana es resiste es necesario protegerlo de los ambientes muy húmedos y fríos ya que son propensos a sufrir afecciones del aparato respiratorio tal como se mencionó en el apartado anterior. Con respecto a su alimentación y cuidados básicos, son los mismos que para la mayoría de los gatos.

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