domingo, 19 de junio de 2011

Comportamiento en el hogar


Muchos expertos coinciden en que el gato es un animal asocial o mejor dicho como un ser no totalmente social que es capaz de autoabastecerse ya que puede conseguir su alimento individualmente y cuenta con un territorio exclusivo. En si, el gato es un animal que está perfectamente adaptado para llevar una vida solitaria.
No obstante, esto no constituye una regla general, ya que algunas observaciones hechas sobre los gatos parecen demostrar que en ocasiones pueden convivir en pequeños grupos en los cuales se desarrollan ciertos comportamientos cooperativos.

En realidad muchas personas afirman que los gatos a veces se comportan como animales sociales y a veces como animales solitarios. Cuando es cachorro es bastante social, sobre todo con su madre y sus hermanos, y cuando ya se hace adulto, se transforma en un ser poco social, bastante independiente, el cual no obstante puede relacionarse con personas, otros animales y otros miembros de su especie.

Cuando el cachorro nace, forma un vínculo muy fuerte con su madre y sus hermanos, pero al ir creciendo notaremos un cambio en su conducta conforme se vaya haciendo mas independiente. Cuando los gatitos cumplen 8-12 meses, se produce la llamada dispersión, que es cuando el gato abandona su familia y busca un nuevo territorio donde establecerse. Esto se da sobre todo con los machos, ya que las hembras normalmente se quedan con su madre y hermanas y llegan a formar fuertes lazos afectivos.

Generalmente los gatos después de producirse la dispersión, viven una vida individual y autoabastecida, pero dentro de una misma agrupación algo así como la vida en un edificio de departamentos de un solo ambiente, donde sus habitantes son interrelacionan entre sí, pero no por eso realizan una vida cooperativa comunal. Dentro de este sistema de vida, cada gato tiene su propio espacio y vive de forma básicamente independiente.

Entre los gatos domésticos, una de las principales expresiones de contacto social son las famosas reuniones que se efectúan normalmente durante la noche, en una zona neutral, en las cuales los gatos del área se reúnen formando un círculo a una distancia de 4.5 metros unos de otros. En esas sociedades de gatos, lidera un gato macho jefe al cual siguen un grupo de animales de rango intermedio y por ultimo están algunos individuos que son llamados en ocasiones parias y que por algún motivo son castigados por lo otros por lo que terminan alejándose del grupo y llevando una vida aún mas solitaria.

Es importante tener en cuenta este aspecto, sobre todo en los casos en que los gatos agreden a sus dueños o a algún miembro de la familia. En estos casos, por algún motivo el gato ubica a la persona en la categoría de paria por lo que lo agrede cuando lo estima necesario aunque para el agredido no haya motivo aparente. Esta alteración de la conducta puede presentarse en gatos que tengan una personalidad fuerte y autoritaria a lo que se suma en muchas ocasiones un proceso inadecuado de cría, en el cual el dueño no establece su autoridad sobre el animal. En pocas palabras, el gato cree que está por encima de la persona.
Es normal que entre los gatos los conflictos se soluciones mediante demostraciones de fuerza y amenazas, si bien no es raro que lleguen a pelearse.

Otro aspecto importante del comportamiento social de los gatos, es la llamada distancia social propia de la especie. Los gatos como cualquier animal, tienen un espacio individual, de forma más o menos circular, el cual cuenta con áreas delimitadas de la periferia hacia el centro. El área de mayor tamaño es conocida como Extensión del hogar y dentro de esta se encuentra la Distancia de pelea, la cual consiste en una línea imaginaria y bien definida por el gato, la cual si es traspasada por un gato extraño, ocasiona que el gato dueño del territorio comience a iniciar sus demostraciones de fuerza y amenazas.

Inscrita dentro de la Extensión del hogar, hay una zona más pequeña, el territorio propiamente dicho del gato, que se define como el área que este defenderá de forma activa en contra de cualquier animal extraño de su propia especie. Incluida en el territorio del gato, se encuentra la Distancia crítica que a su vez se entremezcla con la Distancia de pelea. El gato no va a permitir nunca que un extraño llegue hasta su Distancia crítica, a menos que esté muy distraído.

Para el gato las distancias más cercanas e importantes son la Social y la Personal. De hecho a estas distancias solo se les permite acceder a los gatos que son conocidos y con los que se tiene una relación cordial y a individuos de otras especies a las cuales el gato no les teme por haber estado en contacto con ellos durante su etapa de socialización. Tal es el caso de algunos gatos que se llevan bien con los perros, contrario al mito popular.

Esta serie de conceptos sobre distancias y el territorio de los gatos nos pueden parecer confusos al inicio, pero puede resultar bastante comprensible si ponemos como ejemplo nuestra casa. Por ejemplo, uno va a tener una actitud distinta si un extraño intenta entrar a nuestro jardín, de la que tendríamos si intentara entrar a nuestra casa propiamente dicha. Nuestro dormitorio, que sería el equivalente a las distancias personal y social del gato, es un área reservada, por lo general, a gente bastante allegada a nosotros.

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