martes, 10 de mayo de 2011

El agility

el agility canino


El agility es un juego de carácter educativo que fue desarrollado en Londres durante una famosa exposición canina en 1978. El objetivo fue cubrir espacios de tiempo demasiado extensos durante la exposición. Sin embargo el público quedó fascinado al ver a los perros correr y saltar con mucho ánimo al lado de sus guías los cuales los animaban y dirigían todo el tiempo. Al poco tiempo el agility se popularizó y se extendió por el resto de Europa y otros países como Estados Unidos, Japón, Canadá, América Latina, etc.

¿En qué consiste el agility?

En realidad el agility se inspiró en el “jumping” hípico y fue desarrollado primeramente para dar diversión y placer al espectador, al guía y sobre todo y principalmente al perro. Esta actividad convierte a la educación canina en un juego que el perro llega a disfrutar bastante.
Básicamente el juego consiste en la superación por parte del perro, sin el uso del collar y una correa, de una serie de obstáculos de diversos tipos, los cuales son descritos en un reglamento de carácter internacional. Estos obstáculos se colocan en un circuito en un orden desconocido tanto para el perro como para el guía, al cual sin embargo se le muestra poco antes de la competencia a modo de reconocimiento breve, con el fin de memorizar y planificar la estrategia a seguir en la conducción del perro.
Una vez iniciada la competencia, se debe procurar guiar al perro con la mayor claridad y exactitud durante todo el recorrido para lo cual resulta necesario evitar exponerlo en la medida de lo posible, a situaciones de riesgo de penalización sobre los obstáculos. También se debe evitar sobrepasar el tiempo marcado por el juez de la prueba ya que esto supone otra penalización. Para esto se puede utilizar todo tipo de señales visuales y sonoras como voces, palmadas, llamadas, etc. Sin embargo se debe tener cuidado de no tocar de forma voluntaria al perro o a los obstáculos.


¿Qué clase de perros pueden realizar el agility?

La práctica del agility puede ser practicada por todos los perros sin distinción de raza, pureza o tamaño, con la condición de que no padezcan de ninguna enfermedad o defecto físico que los incapacite para correr, saltar o hacer ejercicio. La edad mínima para que un perro comience a participar en las pruebas de agility es de 15 meses. Los ejercicios del agility están especialmente recomendados para aquellos perros que viven en las grandes ciudades y pasan la mayor parte de su tiempo en lugares reducidos, razón por la cual este juego constituye para ellos un desahogo, un contacto con otros perros y con la naturaleza, además de un motivo para establecer relaciones de amistad entre sus dueños y mantenerse en un estado físico optimo.

Antes de iniciar la práctica de este deporte es necesario que el perro cuente con un nivel de obediencia básica, por lo cual se debe comenzar su educación cuando todavía es un cachorro y no esperar a que crezca para corregir costumbres mal adquiridas tales como permitir que se aleje de forma exagerada y no acuda cuando se le llame, dejar que haga sus necesidades dentro de casa, o arrastrar al guía cuando salga de paseo, etc.

El perro que participa en el agility, a la hora de competir debe pasar una pista de obstáculos, bajo las órdenes de su guía, que debe ser decidido y experto en su labor. La base de éxito en esta competencia depende del menor tiempo empleado, y las mínimas penalizaciones al realizar saltos y atravesar obstáculos como ruedas, rampas, bancos, balancines, túneles, etc. Un perro bien entrenado en el agility puede efectuar todas estas tareas sin el menor problema y divirtiéndose al mismo tiempo.

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