sábado, 25 de diciembre de 2010

Obesidad canina

obesidad canina

De acuerdo con los estudios, cerca del 50% de las mascotas sufre sobrepeso y la realidad es que los verdaderos culpables son los dueños que no cuidan la alimentación de sus perros y no los ponen a hacer suficiente ejercicio. ¿Qué pasaría si usted pasara en casa todo el día acostado y le dieran toda la comida que quisiera?

Para evitar problemas de obesidad, los veterinarios recomiendan una dieta controlada y algo de ejercicio ya que la mala alimentación y el sedentarismo no sólo perjudican a las personas, sino también a los animales de compañía. Y es que, según un estudio de varias empresas dedicadas a la alimentación de mascotas, cerca del 50% de los animales de compañía, perros y gatos sobre todo tienen problemas de sobrepeso, una enfermedad de la que aún no hay mucha concientización ni en España ni en los países de Latinoamérica donde aún muchos dueños alimentan a sus perros con sobras de sus comidas. Los especialistas afirman que se considera obeso al animal que pesa más del 15% de su peso ideal.
Artritis, problemas respiratorios, cardiovasculares y óseos, además de reacciones cutáneas e incluso diabetes, son las principales complicaciones que las mascotas obesas tienen más riesgo de padecer. Para evitar estas patologías, la solución pasa, al igual que en las personas, por una dieta controlada por el veterinario junto a un poco de ejercicio físico el cual no necesariamente significa que deberá mantener a su perro corriendo todo el día.

No es necesario ser un experto para ver si su animal está gordo. Basta con pasar la mano por las costillas. Si éstas se ven a simple vista es que está muy delgado. Si al palparlas se le notan sin mucha dificultad, la mascota está en su peso ideal. Pero si al tocarlo se nota una cierta capa de grasa hasta llegar a las costillas, el animal pesa más de la cuenta y ya está en la zona del sobrepeso. Igual si se observa que el perro tiene un estomago abultado, camina con dificultad y jadea demasiado, es clara la señal de que algo no anda bien.

Plan para controlar la obesidad canina

Una vez que usted como dueño esté dispuesto a poner a su mascota bajo un régimen, el programa de pérdida de peso se basará, principalmente, en aplicar dietas comerciales específicas, que deben ser prescritas por el veterinario. No sirve solamente con reducirle la comida, ya que es necesario que el animal siga un plan de adelgazamiento controlado por el experto.
En este caso no son de mucha ayuda los productos "light" para mascotas, ya que en realidad están compuestos con un 10% de piensos animales por lo cual en realidad no son muy ligeros en cuanto a carga calórica se refiere. Estos son más bien alimentos de mantenimiento para cuando el animal ha perdido peso o bien para controlarlo y para las razas más propensas a aumentar de peso de acuerdo a los expertos. Las comidas caseras tampoco son una buena opción. Son menos equilibradas que los piensos comerciales y fomentan, por tanto, que las mascotas que las ingieren empiecen a manifestar problemas de sobrepeso. Hay que tomar en cuenta que los alimentos que consumimos normalmente los humanos no están equilibrados para nosotros mismos, mucho menos para los perros.
Precisamente, una de las reglas básicas para evitar el sobrepeso en los animales de compañía es quitarles los "premios". "Una galletita equivale a una hamburguesa en un perro, lo que supone un aporte muy importante de calorías. Además, una patata frita contiene la sal que debe tomar el animal en una semana, por lo cual es vital eliminar estos premios por más que le duela al perro si se quiere evitar que siga subiendo de peso.
Sin embargo, aún viendo que el animal está gordo, muchos dueños no creen necesario ponerlos a adelgazar pese a los riesgos que esto supone. El 76% de los propietarios consideran que sus animales de compañía no tienen sobrepeso, pese a que el 67% de los dueños de gatos y perros sí admiten tener ellos mismos algunos kilos de más de acuerdo a los estudios. Aunque parezca raro los dueños parecen creer que los perros por su condición de animales están exentos de problemas de obesidad.

Hay que recalcar una vez más que al igual que las personas las causas de la obesidad en los perros están claras: el sedentarismo y el exceso de comida. Por eso, el primer paso, además de pesar al animal y calcular su peso ideal de acuerdo a su tamaño, edad y raza, es estudiar sus hábitos y los del dueño para conocer de dónde viene el sobrepeso y corregir aquellas costumbres nocivas que estén causando el problema.
Los especialistas insisten en que el animal sólo debe comer una o dos veces al día. Los perros tienen una digestión muy lenta, que va entre las diez y las 18 horas según la raza y el peso afirman los especialistas. Las razas de perros más propensas a la obesidad son el Cocker Spaniel, el teckel, el golden retriever, el labrador y los Dachshunds entre otros. Asimismo, las hembras tienden más a engordar, junto con los animales que han sido castrados. 

Junto con una alimentación sana y equilibrada, el ejercicio físico es el segundo paso para conseguir mantener una mascota sana. Según diversos estudios, sólo un 30% de los dueños entrena a sus perros suficientemente, por lo que modificar este hábito es fundamental. Pero como todo, debe ser hecho con moderación, sin cambios bruscos. De este modo es bueno que uno de los paseos que se les da a los perros para hacer sus necesidades sean más largos de lo habitual. También es recomendable ejercitarse con ellos, salir a correr, jugar con ellos, etc. Así como en las personas, la falta de ejercicio físico en los perros puede ser muy perjudicial y traer como consecuencia la aparición prematura de enfermedades.

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