sábado, 13 de noviembre de 2010

El canario y sus orígenes


El canario o Serinus Canaria es un ave perteneciente a la familia de los fringílidos y es originaria de las Islas Canarias, las islas Madeira y las islas Azores. Actualmente se considera que es un pariente del verdecillo europeo si bien anteriormente se lo relacionaba sobre todo con los gorriones y con los jilgueros.
Los expertos cuentan con diversas teorías acerca del origen de su nombre común, siendo la mas aceptada la que afirma que proviene de las Islas Canarias, ya que es acá donde se halla el mayor número de ejemplares de esta especie. Por eso se cree que le dieron el nombre de pájaro Canario.
En la actualidad, de acuerdo al Gobierno de las islas Canarias, el canario es el símbolo natural de ese conjunto de islas, junto con la Palmera Canaria. En estado silvestre vive en zonas semiabiertas como arboledas e incluso huertos en donde anida tanto en arboles como en arbustos.
Las islas Canarias cuentan con una fauna bastante variada, con cierto número de especies autóctonas. Entre estas destaca el canario silvestre.


Historia del ave canaria

El canario silvestre es el padre de todas y cada una de las variedades de canario domestico que se crían actualmente, es decir que comparten el mismo ancestro por lo cual sin importar la variedad constituyen la misma especie.
En los tiempos antiguos las Canarias, eran bastante conocidas por los pueblos fenicios y los cartagineses que comerciaban regularmente con los habitantes de esas islas. Sin embargo con el paso del tiempo quedaron en el olvido hasta que finalmente fueron redescubiertas en el siglo XV y fueron anexionadas a la corona de Castilla, en España. A los conquistadores de las islas les llamó mucho la atención la costumbre de los lugareños de capturar unas pequeñas aves de color verde con un canto muy hermoso, con el fin de entretenerse con él. Si bien el canario no podía competir en belleza con otros pájaros, si que podía hacerlo con su canto que es sumamente hermoso.

Tiempo después, Juan de Bethencourt exportó los primeros ejemplares al continente europeo y le ofreció algunos ejemplares a Juan II de quien era vasallo. De esta manera este rey se convirtió en uno de los primeros europeos que llegó a tener canarios.
Tiempo después, el mismo Bethencourt envió más ejemplares Francia como regalo a la esposa del rey Carlos VI. A partir de entonces, el canario se convirtió en un artículo de lujo en las cortes de Europa. Ya a partir del siglo XVI, gracias a la cacería y exportación sistemática, se establece un comercio bastante prospero entre los isleños y comerciantes españoles y holandeses, con lo cual el canario empieza a ser distribuido por toda Europa. A pesar de esta presión, tal parece que el canario silvestre nunca estuvo en peligro real de extinción y pudo soportar sin que su población se viera especialmente afectada.

Durante el siglo XVI los principales centros de distribución de canarios fueron Flandes y España. A partir de estos puntos se inició la distribución a otros países como Italia que también fungía como un importante centro de aclimatación, sobre todo en una zona de clima templado conocida como Alto Adigio. A partir de ahí, el comercio continuaba hasta Alemania en donde eran altamente apreciados al parecer.
Ya a mediados del citado siglo, se empiezan a organizar en las islas Canarias, las primeras organizaciones de criadores de canarios, lo cual contribuyó en gran medida a proteger la población natural, ya que no se dependía exclusivamente de la cacería. De esta forma cobró mayor importancia el cultivo domestico y reproducción de la especie en cautiverio. Con esto, la naturaleza insular de las islas quedó protegida y se aseguró una mayor producción de aves para su exportación.

De acuerdo a los tratados antiguos, los expertos deducen que ya en el siglo XVI, el canario era un ave que se podía criar con facilidad en cautiverio, por lo cual las islas Canarias comerciaban activamente con estas aves, cuya difusión aumentaba cada vez más a través del continente europeo llegando a sitios tan diversos como Francia y las islas Británicas.
Por su parte los burgueses comenzaron a interesarse cada vez más en la cría de los canarios, dados los altos precios que podían alcanzar estas aves. Por tal motivo empiezan a organizar una floreciente industria alrededor de esta ave. Es así que se desarrollaron los primeros criaderos importantes en el norte de Italia, Flandes y Alemania. Al inicio eran criaderos de tipo familiar, sin embargo en algunos lugares pueblos enteros se dedican por completo a esta nueva forma de industria.
Para fines del siglo XVI, la cría del canario se había constituido en una industria avícola por si sola en Europa, si bien en sí tenía un poco de deporte y mucho de arte, ya que dependía bastante de la habilidad del criador para obtener buenos especímenes. Por este motivo, ya no era necesaria la caza e importación de canarios silvestres desde las islas, con lo cual el canario terminó convirtiéndose en un autentico animal domestico, cuya cría empezó a producir variedades con colores distintos y con formas de canto peculiares.
Por esas épocas, se produjo la guerra entre España y Flandes lo que impulsó a muchas familias de este último país a emigrar hasta las islas Británicas. De esta forma se produjo la introducción masiva del canario en Inglaterra, donde se diversificó aún mas llegando a producir las llamadas razas de canarios “inglesas”, las cuales son famosas tanto por su belleza como por su canto.

Los criadores de canarios de Flandes, comenzaron a trabajar en variedades de distintos colores, mientras que en Alemania, España, Francia y los Países Bajos trabajaban constantemente principalmente en variedades que destacaran sobre todo por su canto. No obstante habría que esperar hasta mediados del siglo XIX para que los criadores de Bélgica llegaran a producir los famosos “canarios ruiseñor”, los cuales destacan por su maravilloso canto. Esta raza dio origen a otras igualmente destacadas como los actuales Waterslager, los Roller de Alemania y los cantores a pico cerrado provenientes de España conocidos comúnmente como canarios flauta los cuales destacan por su canto melodioso.
Si hablamos de razas de origen moderno, una de las más destacadas es el canario Timbrado Español, una raza relativamente nueva que nació hace no más de treinta años. Sin embargo, sus ancestros se pueden remontar a muchos años atrás, cuando se seleccionaban los mejores cantores entre las primitivas cepas. Una de aquellas cepas, denominada “canarios del país”, fue la que dio origen a los canarios Timbrados Españoles actuales.

Sobre la historia del canario, la realidad es que no se conoce mucho más. La mayor parte de la información proviene de tratados y libros antiguos traducidos en los cuales se mezcla realidad con leyenda. En estos escritos se habla sobre diversas razas imaginarias de canarios. Por ejemplo, algunos de esos antiguos autores hacen uso de una fértil imaginación y difundieron leyendas como aquella que habla del naufragio de un barco español cerca de las costas de la isla de Elba, en donde escaparon varios canarios que lograron acostumbrarse al ambiente natural de Italia. Esta pintoresca leyenda nace de la confusión que existía con respecto al canario real y otras aves similares del continente europeo de apariencia similar. Sin embargo, la realidad es que todas las razas de canarios que hay alrededor del mundo descienden del canario originario de las islas Canarias. Este hecho es aceptado por todos como indudable y es motivo de orgullo para los habitantes de esas islas.

El hecho es que el canarios es un ave domestica con una historia de más de 400 años si bien ya los pobladores de esa isla enjaulaban ejemplares domésticos para su disfrute. Actualmente este pequeño pájaro puede ser encontrado en todas partes del mundo en gran variedad de razas para todos los gustos de los amantes de las aves canoras.

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